sábado, 22 de junio de 2024

Enfermedad de Addison

 Autor/a: Vincent Simpson. Antonia M Brooke Addisons disease

Introducción

La enfermedad de Addison (EA) se caracteriza por insuficiencia adrenocortical primaria. La mayoría de los casos originalmente descritos estuvieron causados por tuberculosis (TB), pero actualmente, en el Reino Unido, la etiología más común es la autoinmunidad.

La EA sigue siendo rara; su prevalencia es de aproximadamente 120 / millón de habitantes. El retraso del diagnóstico es común debido a la falta de reconocimiento, producto del comienzo insidioso de los síntomas. Una encuesta reveló que el 60% de los pacientes con EA había solicitado atención médica a 2 o más médicos antes de que el diagnóstico haya sido considerado.

Anatomía y fisiopatología

Las glándulas suprarrenales tienen forma de Y (cada extremidad mide <5 mm) y están ubicadas en los polos superiores de los riñones. Comprenden una corteza (90%) que rodea a la parte medular (10%).

La corteza segrega:

  • Cortisol, un glucocorticoide de la zona fasciculata.
     
  • Andrógenos (por ej., dehidroepiandrosterona (DHEA) de la zona reticularis.
     
  • Mineralocorticoides (aldosterona) de la zona glomerular, predominantemente bajo el control del sistema reninaangiotensina (aunque el 5-10% de la producción total de aldosterona está mediado por la hormona adrenocorticotrófica [ACTH]).

La EA involucra las tres zonas de la corteza suprarrenal.

Los síntomas no suelen manifestarse hasta que esté destruido más del 90% de la glándula.

Las concentraciones de glucocorticoides, mineralocorticoides y andrógenos se reducen, en contraste con la situación en la insuficiencia suprarrenal secundaria (deficiencia de ACTH), en la que la secreción de mineralocorticoides permanece relativamente conservada. La destrucción inmunológica conduce a la fibrosis, con un infiltrado de células mononucleares, en ocasiones de células plasmáticas y, raramente, centros germinales.

Etiología

En los países desarrollados, del 75 al 80% de los casos de EA están causados por una destrucción autoinmune. Le sigue en frecuencia a TBC ya que las otras causas son más raras aún. En los pacientes jóvenes, la causa más probable es la autoinmunidad, con mayor riesgo de desarrollar EA autoinmune si el individuo nació en invierno.

Los pacientes con EA autoinmune tienen un riesgo del 50 al 60% de desarrollar otro trastorno autoinmune (el 10% de los pacientes desarrollan diabetes mellitus tipo 1). Existe una asociación con el antígeno leucocitario humano (HLA) -DR3 y HLA-DR4. Aunque las metástasis suprarrenales son relativamente comunes, la insuficiencia hormonal es inusual.

Causas de deficiencia suprarrenal primaria

Destrucción suprarrenal

Autoinmune

  • Síndrome poliglandular autoinmune 1 (autosómico recesivo, similar prevalencia en pacientes masculinos y femeninos, candidiasis mucocutánea crónica, hipoparatiroidismo adquirido (90%), EA (60%)).
  • Síndrome poliglandular autoinmune 2 (autosómico recesivo, autosómico dominante y poligénico, más común en pacientes mujeres, EA (100%), enfermedad autoinmune tiroidea (síndrome de Schmidt), diabetes mellitus inmunomediada (síndrome), de Carpenter), anemia perniciosa.
  • Inhibidores de puntos de control inmunológico.

Infecciones

  •  
  • Hongos (Histoplasma, Cryptococcus)
  • Oportunistas (citomegalovirus en el síndrome de inmunodeficiencia adquirida)

Metástasis

  • Pulmón, mama, riñón, melanoma.

Hemorragia

  • Síndrome de Waterhousee Síndrome de Friderichsen (septicemia meningocócica).

Infiltraciones

  • Amiloidosis, hemocromatosis

Otros

Disgenesia suprarrenal

  • Hipoplasia suprarrenal congénita
  • Mutaciones en SF1

Esteroidogénesis alterada

  • Hiperplasia suprarrenal congénita

Trastornos mitocondriales Iatrogénicos

  • Supresores suprarrenales (por ej., Ketoconazol, etomidato)
  • Inductores de enzimas (por ej., fenitoína, rifampicina)
 

Características clínicas

Los pacientes pueden presentar un inicio insidioso de síntomas inespecíficos, o durante una crisis suprarrenal, dependiendo de la agudeza del déficit hormonal y cualquier enfermedad intercurrente. La insuficiencia suprarrenal primaria se sospecha ante el hallazgo de hiperpigmentación (como consecuencia de la elevación de la hormona estimulante de los melanocitos y la ACTH) en la mucosa bucal, lecho ungular y áreas expuestas a la luz y la presión.

Investigaciones y diagnóstico

Anomalías bioquímicas

Al inicio, los pacientes suelen presentar hiponatremia, hiperpotasemia y acidosis.

La deficiencia de mineralocorticoides conduce a la depleción de sodio, la reducción del volumen del líquido extracelular y la hipotensión, dando como resultado una concentración de renina plasmática elevada. Esto puede preceder varios años a la deficiencia de cortisol.

La reducción de la depuración de agua renal lleva a la hiponatremia. La hiperpotasemia se desarrolla como resultado de la reducción de la excreción renal de los iones potasio e hidrógeno, dando lugar a la acidosis tubular renal de tipo IV.

La glucosa plasmática baja (debida a la reducción de las reservas de glucógeno) es común, aunque en los adultos, la hipoglucemia grave es rara.

Puede ocurrir hipercalcemia reversible.

El diagnóstico puede descartarse si hay baja sospecha clínica y un cortisol sérico a las 09:00 horas >300-500 nmol/l (10,87 µg/dl) (dependiente del ensayo). A las 09:00 horas, un cortisol sérico <100 nmol/l (14,5 µg/dl) con ACTH elevada suele ser diagnóstico de deficiencia.

La secreción de cortisol mantiene un ritmo circadiano (más elevado al despertar) que está aumentado en los enfermos (por ej, sepsis), lo que debe ser considerado al interpretar cualquier medición aleatoria de cortisol sérico.

Las pacientes que toman anticonceptivos orales o un corticosteroide exógeno deben suspenderlos antes de la prueba, siempre que sea seguro, ya que los resultados pueden ser engañosos.

Prueba de tetracosactida

El diagnóstico se confirma por una respuesta subóptima de cortisol a la a ACTH sintética en pacientes con elevada sospecha clínica o valores bajos en una prueba de detección de cortisol a las 09:00 horas.

La administración de tetracosactida, 250 mcgr por vía intramuscular (i.m.) o intravenosa (i.v.) se administra a las 09:00 horas, y el cortisol sérico se medirá a los 0,30 (o 60) minutos. En la práctica, la respuesta que se usa con más frecuencia para el diagnóstico es la de los 30 minutos, ya que ha sido validad contra la tolerancia a la insulina, que es la prueba estándar de oro.

Sin embargo, la concentración de cortisol sérico a los 60 minutos puede ser más específica para la insuficiencia suprarrenal. Los 3 valores no suelen ser necesarios. En ocasiones se obtienen resultados negativos falsos.

El depósito de tetracosactida también se pueden utilizar para distinguir la insuficiencia suprarrenal secundaria; Se administra 1 mg i.m. y se mide el cortisol sérico a las 0, 6 y 24 horas. En la EA no hay aumento después de 6 horas, lo que sí sucede en la insuficiencia suprarrenal secundaria.

Investigaciones para establecer la etiología

Una vez que se ha diagnosticado la insuficiencia suprarrenal primaria, se debe establecer la causa.

En más del 90% de los pacientes con autoinmunidad suprarrenal aparecen anticuerpos s contra enzimas en la corteza suprarrenal (por ej., 21-hidroxilasa, P450scc, 17-hidroxilasa), aunque en la detección de la autoinmunidad solo el 20% de las personas con anticuerpos positivos desarrollan EA.

Si existe sospecha clínica de TB, se solicitarán radiografías de tórax y abdomen en búsqueda de sombras apicales y calcificación suprarrenales.

La tomografía computarizada (TC) de las glándulas suprarrenales se solicitará solo cuando se sospechan metástasis, proceso infiltrativo o TB.

La insuficiencia suprarrenal se puede asociar con una elevación moderada y reversible de la hormona estimulante del tiroides en suero.

Síntomas, signos e investigaciones

Síntomas

Signos

 

Anorexia

Pérdida de peso (>90% de los pacientes)

Fatiga

Hiperpigmentación

Hipotensión postural

Deshidratación

Hiponatremia (90%)

Hiperkalemia (65%)

Hipoglucemia

Hipercalcemia

Cortisol y respuesta a la ACTH a las 9:00 horas, bajos

ACTH a las 9:00 elevada

Renina elevada y aldosterona normal o baja

Urea elevada

Hormona estimulante de la tiroides elevada

Eosinofilia, linfocitosis, ESD elevada

Anemia normocrómica

Autoanticuerpos suprarrenales

Radiografía y TC de tórax (para ver calcificaciones)

Debilidad muscular y mialgia generalizada

Vitiligo +/- bocio

 

Gastrointestinales  (dolor abdominal, diarrea, vómitos

Pirexia de origen desconocido (ocasionalmente)

 

Mareos

 

 

Cefalea

 

 

Depresión, cambios de conducta

 

 

Disminución de la libido y del vello axilar

 

 

Transpiración

 

 

ACTH: hormona adrenocorticotrófica

 

Tratamiento

El tratamiento tiene como objetivo reemplazar las hormonas deficientes y tratar cualquier causa reversible de enfermedad suprarrenal. Hasta el 30% de los pacientes con EA tienen cortisol detectable pero bajo, lo que aumenta la posibilidad de regenerar el tejido suprarrenal mediante tratamientos novedosos.

Glucocorticoides

Generalmente, el reemplazo de los glucocorticoides se hace administrando hidrocortisona, 3 veces/día (total 15-25 mg). La dosis más elevada se toma antes de levantarse de la cama, para imitar el pico fisiológico justo antes de despertar; las dosis adicionales se toman a las 12:00 y las 18:00 horas.

En las personas sanas las tasas de producción de cortisol varían considerablemente y el objetivo debe ser proporcionar la dosis mínima para evitar la insuficiencia y mantener el bienestar del individuo. Como alternativa, a veces se usan 3-5 mg de prednisolona, particularmente cuando el cumplimiento de dosis múltiples es un problema.

Una alternativa es una preparación de hidrocortisona de liberación doble que se toma 1vez/día lo que reduce la exposición general al cortisol, mejorando el control glucémico en el 10% de los pacientes con coexistencia de diabetes mellitus tipo 1; también puede mejorar la adherencia pero no hay evidencia suficiente para recomendarlo de forma rutinaria.

Asimismo, se han utilizado infusiones subcutáneas continuas (en ensayos); que permiten la pulsatilidad del cortisol, muy importante en un nivel transcripcional.

Mineralocorticoides

El tratamiento con fludrocortisona tiene como objetivo alcanzar niveles normales de la homeostasis del sodio, como en el plasma normal o la actividad de la renina, ligeramente elevada. Una dosis inicial de 0,1 mg/día es adecuada para la mayoría de los pacientes, pero pueden ser necesarias dosis de hasta 0,1 mg, 2 veces/día.

El seguimiento suele realizarse mediante la evaluación clínica y la medición de los electrolitos. El tratamiento excesivo puede provocar hipertensión y, rara vez, edema; se detecta clínicamente o por la supresión de la actividad de la renina plasmática.

Andrógenos suprarrenales

En comparación con la población general, las personas con EA tienen reducción de la calidad de vida, siendo uno de sus síntomas la fatiga.

El reemplazo de DHEA puede mejorar la autoestima y el estado de ánimo; en algunos pacientes también puede mejorar la fatiga y la libido, que puede ser impulsada por la testosterona. En algunas mujeres es útil una prueba de 25 a 50 mg de DHEA, pero los metanálisis no han hallado un beneficio general.

Manejo durante enfermedades intercurrentes

La secreción adrenocortical endógena aumenta en pacientes críticamente enfermos y en el perioperatorio de pacientes con glándulas suprarrenales sanas. En personas con insuficiencia suprarrenal, las dosis de glucocorticoides deben duplicarse durante las enfermedades febriles importantes para imitar la respuesta fisiológica normal.

Los pacientes deben conservar una ampolla de hidrocortisona en su refrigerador, para inyección i.m. en caso de enfermedad grave, traumatismo, vómitos o diarrea

Se deben administrar 100 mg de hidrocortisona i.v. o i.m. y. solución salina i.v, para evitar la crisis suprarrenal. Esto debe continuarse cada 6 horas o como infusión continua mientras el paciente está en crisis.

Aunque no hay una definición formal de crisis, generalmente se acepta como un deterioro agudo de la salud asociado con hipotensión que se resuelve a las 1-2 horas de la administración parenteral de glucocorticoides.

No es necesario reemplazar los mineralocorticoides si se usan dosis elevadas de hidrocortisona, la que tiene un efecto mineralocorticoide significativo, como resultado de la saturación de la actividad renal 11ß-hidroxiesteroide deshidrogenasa tipo 2 renal.

Educación del paciente

Cada paciente debe recibir una tarjeta de emergencia de esteroides, que describe el tratamiento inicial para los pacientes con riesgo de insuficiencia y crisis suprarrenal. Esto debe suministrarse como parte de un plan terapéutico que incluye la educación sobre el aumento de corticosteroides en caso de enfermedad intercurrente grave, a menudo denominada "reglas para los días de enfermedad". Además de recibir información por escrito (incluso sobre grupos de apoyo), los pacientes deben registrar una alerta con el servicio de ambulancia y sistemas de alerta.

La EA se ha asociado a un aumento de 2 veces la tasa de mortalidad estandarizada, principalmente relacionada con enfermedades cardiovasculares, malignas e infecciosas.

Los pacientes con EA tienen un 6% -8%de riesgo de crisis suprarrenal cada año, pero esto tiene grandes variaciones individuales. Un objetivo clave siempre debe ser la optimización de la terapia de reemplazo, para imitar al máximo a la fisiología normal.

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El ayuno reprograma el sistema inmune

Autor/a: Rebecca B. Delconte, Mark Owyong, Endi K. Santosa, Katja Srpan, Sam Sheppard, Tomi J. McGuire, et al. Fuente: Immunity Fasting reshapes tissue-specific niches to improve NK cell-mediated anti-tumor immunity

 Un equipo de investigadores ha demostrado por primera vez que el ayuno puede reprogramar el metabolismo de las células asesinas naturales, ayudándolas a sobrevivir en el duro entorno dentro y alrededor de los tumores, al tiempo que mejora su capacidad para combatir el cáncer.

El ayuno remodela nichos específicos de tejido para mejorar la inmunidad antitumoral mediada por células NK

Aspectos destacados

  • El ayuno cíclico promueve la inmunidad antitumoral mediada por células NK.
     
  • El ayuno cíclico promueve la reprogramación metabólica de las células NK esplénicas.
     
  • La oxidación de ácidos grasos inducida por el ayuno mejora la respuesta antitumoral de las células NK.
     
  • El ayuno cíclico redistribuye las células NK a la médula ósea, donde son preparadas por la IL-12.

    Resumen

    El ayuno se asocia con mejores resultados en el cáncer. Aquí, investigamos el impacto del ayuno en la inmunidad antitumoral de las células asesinas naturales (NK). El ayuno cíclico mejoró la inmunidad contra tumores sólidos y metastásicos de manera dependiente de las células NK. Durante el ayuno, las células NK se redistribuyeron desde los tejidos periféricos hasta la médula ósea (MO). En los seres humanos, el ayuno también redujo el número de células NK circulantes. Las células NK en el bazo de ratones en ayunas se reconfiguraron metabólicamente mediante concentraciones elevadas de ácidos grasos y glucocorticoides, lo que aumentó el metabolismo de los ácidos grasos a través de una mayor expresión de la enzima CPT1A, y la eliminación de Cpt1a afectó la supervivencia y función de las células NK en este entorno. Paralelamente, la redistribución de las células NK a la MO durante el ayuno requirió los mediadores de tráfico S1PR5 y CXCR4. Estas células fueron preparadas por un mayor conjunto de células mieloides de MO que expresan interleucina (IL) -12, lo que mejoró la producción de IFN-γ. Nuestros hallazgos identifican un vínculo entre la restricción dietética y las respuestas inmunes innatas optimizadas, con el potencial de mejorar las estrategias de inmunoterapia.


    Comentarios

    Los períodos de ayuno reprograman las células asesinas naturales del sistema inmunológico para combatir mejor el cáncer, según un nuevo estudio en ratones realizado por investigadores del Memorial Sloan Kettering Cancer Center (MSK).

    El ayuno y otros regímenes dietéticos se exploran cada vez más como formas de privar a las células cancerosas de los nutrientes que necesitan para crecer y hacer que los tratamientos contra el cáncer sean más eficaces.

    Ahora, un equipo de investigadores del Instituto Sloan Kettering de MSK y sus colaboradores han demostrado por primera vez que el ayuno puede reprogramar el metabolismo de las células asesinas naturales, ayudándolas a sobrevivir en el duro entorno dentro y alrededor de los tumores, al tiempo que mejora su capacidad de lucha contra el cáncer. capacidad. El estudio, dirigido por la becaria postdoctoral Rebecca Delconte, PhD, se publicó en Immunity.

    Los hallazgos podrían ayudar a explicar uno de los mecanismos por los cuales el ayuno puede ayudar al cuerpo a defenderse contra el cáncer, además de reducir la grasa en general y mejorar el metabolismo. Y aunque se necesita más investigación, los resultados también sugieren que el ayuno podría ser una estrategia para mejorar las respuestas inmunitarias y hacer que la inmunoterapia sea más eficaz, señalan los autores del estudio.

    "Los tumores tienen mucha hambre", dice el inmunólogo Joseph Sun, PhD, autor principal del estudio. "Toman nutrientes esenciales, creando un ambiente hostil a menudo rico en lípidos que son perjudiciales para la mayoría de las células inmunes. Lo que mostramos aquí es que el ayuno reprograma estas células asesinas naturales para sobrevivir mejor en este ambiente supresor".

    ¿Qué son las células asesinas naturales?

    Las células asesinas naturales, o células NK para abreviar, son un tipo de glóbulo blanco que puede matar células anormales o dañadas, como células cancerosas o células infectadas con un virus. Reciben su nombre porque pueden destruir una amenaza sin haberla encontrado antes, a diferencia de las células T, que requieren una exposición previa a un enemigo específico para montar una respuesta específica.

    En general, cuantas más células NK estén presentes dentro de un tumor, mejor será el pronóstico para el paciente.

    Para el estudio, a ratones con cáncer se les negó comida durante 24 horas dos veces por semana y luego se les permitió comer libremente entre ayunos. Este enfoque impidió que los ratones perdieran peso en general, señalan los autores. Pero estos períodos de ayuno tuvieron un efecto profundo en las células NK.

    Tal como sucede en los humanos, los ratones vieron una caída en sus niveles de glucosa y un aumento en los ácidos grasos libres, que son lípidos liberados por las células grasas que pueden servir como una fuente de energía alternativa cuando no hay otros nutrientes presentes, dice el Dr. Delconte.

    "Durante cada uno de estos ciclos de ayuno, las células NK aprendieron a utilizar estos ácidos grasos como fuente de combustible alternativa a la glucosa", dice. "Esto realmente optimiza su respuesta anticancerígena porque el microambiente del tumor contiene una alta concentración de lípidos, y ahora pueden ingresar al tumor y sobrevivir mejor gracias a este entrenamiento metabólico".

    El ayuno reprograma las células NK

    Los investigadores observaron que el ayuno también condujo a una redistribución de las células NK dentro del cuerpo.

    Muchas de las células NK viajaron hasta la médula ósea, donde, gracias al ayuno, quedaron expuestas a altos niveles de una proteína de señalización clave llamada interleucina-12. Esto preparó a las células NK para producir más interferón gamma, una citocina que desempeña un papel importante en las respuestas antitumorales.

    Mientras tanto, las células NK del bazo estaban experimentando una reprogramación separada, lo que las hacía mejores en el uso de lípidos como fuente de combustible.

    "Con ambos mecanismos juntos, encontramos que las células NK están preparadas previamente para producir más citoquinas dentro del tumor", dice el Dr. Delconte. "Y con la reprogramación metabólica, son más capaces de sobrevivir en el entorno del tumor y se especializan para tener propiedades anticancerígenas mejoradas".

    Aún no está claro si hay dos poblaciones separadas de células NK que se entrenan de manera diferente en diferentes partes del cuerpo, o si las células terminan pasando por ambos sitios durante su ciclo de vida de una semana de duración.

    "Ésa es la pregunta del millón", dice el Dr. Sun. "Y uno que apenas hemos comenzado a responder utilizando las técnicas de etiquetado celular que utilizamos en este estudio".

    Si bien no se estudiaron muestras de médula ósea humana como parte del proyecto, los investigadores señalan que las muestras de sangre de pacientes con cáncer muestran que el ayuno provoca una reducción de las células NK que circulan libremente en las personas, tal como lo observaron en ratones.

    Potencial para mejorar los tratamientos contra el cáncer

    Según los investigadores, existen varias oportunidades potenciales para hacer avanzar la investigación del modelo de ratón hacia la clínica. En primer lugar, ya están comenzando los ensayos clínicos para estudiar la seguridad y eficacia del ayuno en combinación con los tratamientos estándar existentes. Otra vía sería identificar fármacos que pudieran atacar los mecanismos subyacentes sin requerir que los pacientes ayunen. En tercer lugar, las células NK podrían ponerse en ayunas fuera del cuerpo y luego administrarse para mejorar los efectos del tratamiento.

    En la actualidad, sin embargo, todavía se necesitan más datos clínicos sobre los efectos del ayuno en las personas con cáncer, dice Neil Iyengar, MD, oncólogo médico de mama de MSK e investigador líder sobre dieta, metabolismo y cáncer, que no participó directamente en el estudio. estudiar.

    "Hay muchos tipos diferentes de ayuno, y algunos pueden ser útiles mientras que otros pueden ser perjudiciales", afirma. "Los pacientes deben hablar con sus médicos sobre lo que es seguro y saludable para su situación individual".


    Referencia: Rebecca B. Delconte, Mark Owyong, Endi K. Santosa, Katja Srpan, Sam Sheppard, Tomi J. McGuire, Aamna Abbasi, Carlos Diaz-Salazar, Jerold Chun, Inez Rogatsky, Katharine C. Hsu, Stefan Jordan, Miriam Merad, Joseph C. Sun. Fasting reshapes tissue-specific niches to improve NK cell-mediated anti-tumor immunity. Immunity, 2024; DOI: 10.1016/j.immuni.2024.05.021